sábado, 27 de octubre de 2007

bicis


Cuando estaba de vacaciones y hacía buen tiempo, muchas tardes me daba por coger la bici y desaparecer durante una hora y media de la ciudad amuermada por el calor. Cogía la carretera que va por detrás de mi casa y llegaba al carril de bicis que se aleja de los bloques de pisos y va entre árboles y campo todo el rato. Por ahí pedaleaba y pedaleaba cruzandóme de vez en cuando con algún que otro ciclista aficionado como yo, mientras escuchaba lo último que había conseguido de Arcade Fire o de los Shins.

A veces por su culpa me pegaba alguna que otra morrada, por estar más pendiente de un estribillo que de ver un bache o bordillo o palo atravesado en medio del carril. A veces veía a chicos que me gritaban algo desde sus coches, pero sólo los veía, porque yo llevaba puesto mi mp3 y no oía lo que me decían, aunque lo intuía. A veces me cruzaba con peregrinos haciendo el Camino de Santiago, cargados con mochilas el doble de grandes que ellos y sacos de dormir, y prestaba atención a ver si me hacían señas para que parara y les indicara cómo llegar al albergue o al camping. Y a veces calculaba mal la hora y empezaba a volver a casa cuando ya estaba anocheciendo. Así me despejaba yo de mis problemas. Bueno, eso es mentira porque ¿qué problemas iba a tener yo en vacaciones?

Ahora que hace un frío que pela, si me diera por coger la bici no creo que llegara ni a torcer la esquina de la calle sin pensar que ojalá me hubiera quedado en casita viendo la tele. Pero aún así, cada vez que miro por la ventana y veo la carretera que solía coger en verano con la bici, me fastidia un montón no poder sacarla ahora, esta vez para despejarme de verdad.

Pero nada, no puedo hacer otra cosa que esperar al veranito para sacarla otra vez. Entonces bajaré al garaje a quitar toda la porquería que ahora mismo se le está acumulando encima, le hincharé las ruedas y me pondré a pedalear como una loca. Lo más seguro es que ese día me pegue una de mis morradas contra el suelo, así que iré un poco atenta (pero solo un poco...).




a little voice inside me said
you'll never get away from here

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Aish.. ojalá Vigo no tuviera tantas cuestas, es imposible andar en bici en Vigo... sería una liberación hacer eso, respirar aire fresco (aquí estamos con polución hasta en la sopa xD)

Gran grupo, gran canción, besos!

m dijo...

pues te cambiaría todos los carriles de bici del mundo por tener una playita cerca de mi casa, aunque fuera pequeñita y no pudiera bañarme en ella.

Anónimo dijo...

Una proposición: me voy hasta ahí y me llevo la bici, damos unos paseos y luego venimos y nos damos un bañito aquí jejeje

m dijo...

venga vale, hecho! XD