There are songs that make us want to dance,
songs that make us want to sing along.
But the best songs are the ones
that bring you back to the moment when you first heard them,
and once again... break your heart.
viernes, 3 de junio de 2011
martes, 31 de mayo de 2011
Futurismo!
La literatura, hasta ahora, ha magnificado la inmovilidad, el éxtasis y el sueño; nosotros queremos exaltar la agresividad, el insomnio febril, el paso gimnástico, el salto mortal, la bofetada y el puñetazo.
-Manifiesto futurista-
miércoles, 27 de abril de 2011
Stop the change
Por ser como siempre los dos
mientras todo cambia.
Quiero una cápsula en la que meternos, un algo a lo que aferrarme mientras la marea que agita el mundo que me rodea lo transforma todo... No quiero cambios, no quiero hacerme a nuevas situaciones, no quiero sentirme distinta. Quiero seguir estando llena, completa. Quiero un tapón que me impida seguir vaciándome.
¡Detengan los relojes!
mientras todo cambia.
Quiero una cápsula en la que meternos, un algo a lo que aferrarme mientras la marea que agita el mundo que me rodea lo transforma todo... No quiero cambios, no quiero hacerme a nuevas situaciones, no quiero sentirme distinta. Quiero seguir estando llena, completa. Quiero un tapón que me impida seguir vaciándome.
¡Detengan los relojes!
martes, 29 de marzo de 2011
Un bosque de la infancia
Klimt - Bosque de abedules (1903)
"Le sucedió como si se encontrara de pronto
en un lugar conocido y olvidado, un bosque de la infancia
o la puerta de la casa del primer amor"
Torrente Ballester
La de citas que pondría de los libros de este hombre...
domingo, 27 de marzo de 2011
...but I love you
Quería escribir y no sabía qué... Estaba muy satisfecha con su vida, quizá estaba pasando por el momento más feliz de su corta historia, pero aun así le apetecía quejarse. Y todo por culpa de esa estúpida canción nueva compuesta por esa ridícula chica ñoña con voz pituda. Por su culpa, se le echó encima una avalancha de recuerdos de un verano adolescente, en el que todo daba igual porque eran adolescentes y solo contaba el momento. Ni que ahora fueran adultos responsables... Pero en cierto modo, empezaban a serlo. Y ahora se pensaban mucho más las cosas. Y le daba miedo perder, le daba miedo sufrir; le daba miedo olvidar y quizás ser olvidada; le daba miedo no sentir, y también sentir de más; le daba miedo confiar y pecar de desconfiada. ¿Se lo decía o no? ¿Le confiaba sus temores? ¿O los enterraba y fingía ser una adolescente otra vez? ... Maldita canción, todo era culpa suya. Otra vez a recordar aquel autobús con Russian Red de fondo, aquel sol, aquel mar y aquella mirada. ¡Quería volver a ser despreocupadamente feliz!
Lo siento, Lourdes, no quería llamarte ridícula, ni ñoña, fue cosa de la emoción del momento...
Lo siento, Lourdes, no quería llamarte ridícula, ni ñoña, fue cosa de la emoción del momento...
lunes, 10 de enero de 2011
Bloodbuzz Ohio
Poco, o mejor dicho nada, he hablado de las canciones que me han hecho levitar por encima del suelo este 2010. También es cierto que poca atención he prestado a las novedades musicales del último año. Así que ahora me dedico a ver listas de lo mejor de 2010, a ver qué me había pasado por alto.
En una de esas recopilaciones recuperé una canción de The National que consiguió justo eso; consiguió hacerme flotar entre compases y acordes junto a la extraña voz de Matt Berninger. Ya les tenía aprecio por el Boxer del 2007 y su "Mistaken for strangers", canción con la que los conocí, o su "Slow show", que tampoco se queda muy atrás de Bloodbuzz Ohio, la canción que me ha hecho rescatar a esta banda de mi baúl de los recuerdos. El disco en el que la han incluido, High violet.
En una de esas recopilaciones recuperé una canción de The National que consiguió justo eso; consiguió hacerme flotar entre compases y acordes junto a la extraña voz de Matt Berninger. Ya les tenía aprecio por el Boxer del 2007 y su "Mistaken for strangers", canción con la que los conocí, o su "Slow show", que tampoco se queda muy atrás de Bloodbuzz Ohio, la canción que me ha hecho rescatar a esta banda de mi baúl de los recuerdos. El disco en el que la han incluido, High violet.
Mmm... lo cierto es que echaba de menos la sensación de despegar del suelo...
domingo, 9 de enero de 2011
No pienso esperar.
Foto: horny-pnk
Claro que a cambio hay que pagar un precio: a cambio está presente ese miedo a perder, ese temor a que llegue el momento en el que toca decir adiós.
Pero ahora que sé lo que viene detrás del adiós, ahora que ya no es algo desconocido, quizás juegue con ventaja.
miércoles, 5 de enero de 2011
The Very Best of 2010
Una persona: Nerea
Un viaje: Cracovia
Un concierto: Fanfarlo
Un color: azul oscuro
Una comida: ensalada de pasta
Una ciudad: Köln
Una canción: Sprawl II (Mountains beyond mountains)
Una sorpresa: nuestro reencuentro... y todo lo que ha conllevado
Una banda: Beirut
Un mes: junio
Una serie:Alias
Un libro: La saga/fuga de J. B.
Un regalo: el cuaderno de la despedida...
Una película: origen
Un arrepentimiento: no haber dicho antes todo lo que pensaba
Una prenda de ropa: la camisa azul
Un deseo para el 2011: no perder esta energía
A quemarropa
Y por increíble que parezca encuentro la combinación perfecta para quemarropa, dos años y medio después de que me la pidieran.
"Sonreíste a quemarropa contra el filo de mi boca"
Foto: Semeuse
sábado, 25 de diciembre de 2010
Marinero en tierra
Recuerdos de mi infancia...
Con estos versos me adentré en el mundo de la poesía, allá cuando tenía ocho añitos.
Qué altos
los balcones de mi casa!
Pero no se ve la mar.
¡Qué bajos!
Sube, sube, balcón mío,
trepa el aire, sin parar:
sé terraza de la mar,
sé torreón de navío.
-¿De quién será la bandera
de esa torre de vigía?
-¡Marineros, es la mía!
Ay, Alberti, en ocasiones yo también me siento como tú, como un marinero en tierra, estirando el cuello por la ventana intentando inútilmente vislumbrar algún destello azulado... Sube, sube, balcón mío...
Con estos versos me adentré en el mundo de la poesía, allá cuando tenía ocho añitos.
Qué altos
los balcones de mi casa!
Pero no se ve la mar.
¡Qué bajos!
Sube, sube, balcón mío,
trepa el aire, sin parar:
sé terraza de la mar,
sé torreón de navío.
-¿De quién será la bandera
de esa torre de vigía?
-¡Marineros, es la mía!
Ay, Alberti, en ocasiones yo también me siento como tú, como un marinero en tierra, estirando el cuello por la ventana intentando inútilmente vislumbrar algún destello azulado... Sube, sube, balcón mío...
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